Carmina vino acompañada por Ricardo y su hija Mª José. Trajeron la bebida y el pan.
Paula les dió las primeras pautas de organización y... manos a la obra.
Jesús y María (que conste que esto no es Belén, jajajaaj) atentos al desarrollo de la cadena.
Yuliya trabajando por dos ya que Vartan hoy estaba de fotógrafo.
Después de tener todos los macarrones en las bandejas, terminamos rebañando el fondo de la olla. Ufffffff no está rica ni naaaaaaaaaaaaaaaaaaaa la salsita de tomate,. jajajajaja
Y todo listo para ir a dar la comida. Mª Jose y Vartan revisando que llevabamos todo.
Y comenzamos el reparto. María llevaba el hielo en la mochila y Jesús empezaba a repartir las bandejas de macarrones.
Aqui vemos a Antonio con su ración y su sonrisa.
Carmina hoy llevaba el pan.
Y Mª José se encargaba de repartir el tomate frito.
Y Jesús, junto con Ricardo, controlando el stock de bandejas. Yo iba sirviendo la bebida.
Aqui está Samba.
Hoy tuvimos a comer a unos pequeños, lo que nos demuestra la cruda realidad de la calle.
Cristhian y Yuliya hablando con Dikako.
Y llegamos a la zona donde nos esperan la comunidad rumana.
conocereis a este señor. El trabaja de forma temporal llevando las botellas de butano. Lo que gana lo manda a su familia.
Me comentaba si sabía que el Presidente de su país había fallecido ese dia en un accidente de aviación.
Raquel hablando con alguno de los xavales.
De regreso a casa paramos en una segunda zona donde también se reunen un grupo de rumanos. Allí dejamos el resto de raciones de macarrones, bebida y hielo.
Les iba comentando a María y Carmina que esta era la historia de cada sábado. Para nosotros y, creo que para todo aquel que lo comparte, una experiencia agradable.
Y hasta aquí lo que dió de sí hoy. Luego a comer unos macarrones y echar una partidita de UNO que nos animó Mª José.