Os diré que Cristhian es el profesor de inglés de mi hijo Alvaro y cuando le contamos lo que hacíamos, se entusiasmó y no dudó un instante en venir el primer sábado que pudo, junto con su esposa a compartir con nosotros estos momentos tan agradables.
Os aseguro que, sobre todo Elena, se sintieron a gusto, porque pudo hablar en su lengua materna con un par de xavales, los cuales le contaban que habían estudiado en la universidad en Alemania, pero que por circunstacias varias, ahora se encontraban en España viviendo en la calle.
¡Cuántas vueltas da la vida!
Aqui teneis a Elena y Cristhian en plena faena de preparación.
Cristhian rápidamente se puso manos a la obra.
Como siempre, nos pusimos en el salón a preparar las raciones, momento que siempre aprovechamos para contarnos anécdotas y alguna que otra cosa interesante.
Las manos de Elena no paraban de cerrar bandejas, andabamos apurados de tiempo.
Bueno, todo preparado y.................. a la calle camino de nuestro quehacer sabático.